Al otro lado del miedo

By Agosto 9, 2016Reflexiones

Me costó iniciar este post. Me costó porque quería decir “la mayor diferencia entre la persona que era antes de iniciar el  viaje y la que soy hoy, es que la de hoy no tiene miedo” y eso es una mentira que acabo de aceptar. Si tengo miedo, tengo miedo incluso de escribir esto.

El miedo siempre está ahí adueñándose de los rincones libres, siguiéndonos y ubicándose en la mitad del camino. El tema no es eliminar el miedo. El tema es aceptarlo. Saber que está ahí, que quiere frenarnos, que está tratando de evitar a toda costa que crucemos al otro lado.

Pero ¿Cuántas cosas nos estamos perdiendo del otro lado? Soltar el miedo requiere valentía y los valientes son los que alcanzan a cruzar. Ser valiente no es vivir sin miedo, sino que es vivir plenamente a pesar de él. Agarrar el volante con las dos manos, poner primera y acelerar. Es seguir el camino a pesar de no saber que hay después de cada curva. Es aceptar no saberlo todo y dejarse llevar.

Sin darnos cuenta, todos tenemos ideas preconcebidas de la vida que nos limitan. Las escuchamos una y otra vez hasta asumir que son ciertas. Es lo que escuchamos de nuestra familia y amigos, es lo que dicen en la tele o en la micro y si tanto se repiten, entonces deben ser ciertas y dejamos de cuestionarlas. “Que viajar es peligroso”, “que solo los millonarios pueden viajar”, “Qué no se puede hacer eso con hijos”, “que te vas a morir de hambre”, “que no durarías ni una semana”,  “que mejor no pierdas el tiempo, ni siquiera trates porque vas a fracasar”, “que la forma correcta de vivir tu vida es así y asá”.

No es así. Cada cosa que nos decimos como una verdad absoluta, puede no serlo. Puede que sea el miedo jugando con nuestras ganas e ideas, pidiéndonos que nos quedemos ahí donde estamos. Tú eliges la vida que quieres vivir. Todo depende de ti.

Antes de partir este viaje, yo dejaba que el miedo me pusiera los frenos. Pasé varios meses postergando lo que yo sentía era lo correcto. Tenía miedo a ser juzgada por los demás, a no ser suficientemente buena, incluso, tenía miedo a no pertenecer. Las ganas de querer vivir viajando en kombi fueron primero aplacadas por mis inseguridades, hasta el día en el que me hice caso y crucé…
Y me compré la kombi.
Y renuncié.
Y emprendí.
Y salí.
Y viajé.

Hoy me declaro valiente. Ya no me importa ser juzgada por otros, porque los que me juzgan no tienen cabida en mí. Ya no me importa no ser suficientemente buena, porque trato de ser mi mejor versión y eso siempre será suficiente. Ya no siento que tengo que pertenecer a un “tipo de vida” porque encontré en Jupa y en Amunche mi hogar y pertenezco a donde vayamos los tres.

Así que mi este es mi mejor consejo hoy: Suelta el miedo, confía en tu instinto y sal a descubrir que hay del otro lado.

Amunche cruzando al otro lado.

Déjanos tu comentario

comentarios :)

Join the discussion 3 Comments

  • heydys dijo:

    Exactamente eso me pasa a mi. El miedo no me deja y aveces la situación económica no me lo ha permitido. Deseo firmemente q tengamos los recursos necesarios para poder emprender el viaje.

  • Miguel dijo:

    Hola, muchas gracias por la reflexión, tocan un punto bastante importante, en mi caso creo que es el miedo a la zona de confort inventada que tenemos todos y que se formo con la educación y valores entregados por cada una de nuestras familias, amigos y entorno (nacer, crecer, estudiar y trabajar), creo que lo que ustedes están viviendo es una forma evolucionada de ver la vida y les agradezco que la estén compartiendo, a mi me ha servido para comentar y cuestionar con mis hijos y mi esposa si realmente estamos haciendo lo que queremos. Muchas gracias nuevamente por esta pagina y por compartir su experiencia.

    • Dani dijo:

      Hola Miguel,
      Muchas gracias por escribirnos y compartir con nosotros tus propias reflexiones. Para nosotros sigue siendo un constante cuestionamiento, justamente ahora estamos estáticos en Santiago enfrentándonos a una etapa más normal, pero las lecciones aprendidas se aplican en el día a día, estemos en la aventura o no.
      Un abrazo!

Leave a Reply